Manómetro con contacto eléctrico

Los manómetros mecánicos con contacto eléctrico ofrecen dos funciones en un instrumento. Miden la presión sin energía auxiliar y, por lo tanto, garantizan siempre una indicación fiable in situ y simultáneamente abren o cierran un circuito eléctrico para tareas de monitorización y control. En función de su aplicación WIKA ofrece cuatro modelos: contacto magnético de ruptura brusca, contactos Reed, contactos inductivos, y contactos electrónicos

 

Manómetro contacto magnético de ruptura brusca

El contacto magnético de ruptura brusca mecánico es una versión universal para casi todas las condiciones de uso. El contacto está guiado por la aguja indicadora de presión.  Cuando se alcanza el punto de consigna ajustado, el brazo de contacto es atraído por un imán permanente y salta al brazo portador. El imán permanente también refuerza la presión de contacto y protege los contactos contra efectos de arco nocivos durante las operaciones de conmutación. El contacto magnético de ruptura brusca es un interruptor final pasivo, libre de potencial que no necesita una fuente de alimentación externa. Esta versión no es adecuado para aplicaciones en atmósferas potencialmente explosivas y por motivos de seguridad tampoco en aplicaciones con cargas eléctricas bajas (p. ej. PLC). Para los instrumentos con llenado de líquido recomendamos el uso de un relé de protección de contacto para asegurar una carga determinada.

 

Contacto Reed 

El contacto Reed es óptimo para la conmutación de potencias elevadas (hasta 60 vatios) y corrientes y tensiones  bajas, p. ej. en aplicaciones PLC. Se configura este contacto biestable en las variantes normalmente cerrado, normalmente abierto o conmutado. Sus lengüetas de contacto con recubrimiento especial están fundidas en vidrio en una atmósfera de gas inerte y, por lo tanto, quedan protegidas contra la corrosión. El contacto funciona sin contacto físico y sin alimentación eléctrica a través de un imán en la aguja del instrumento. Por lo tanto funciona sin desgaste y ofrece una larga vida útil de hasta 106 operaciones. Para aplicaciones con cargas capacitivas o inductivas se requiere un circuito de protección debido a los picos de corriente y tensión que se producen.

 

Contacto inductivo 

Los contactos inductivos son adecuados para aplicaciones en atmósferas potencialmente explosivas (zonas 1 y 2) y  deben utilizarse con un amplificador de conmutación de seguridad intrínseca. Este tipo de contacto es especialmente adecuado para procesos que requieren la señalización fiable con altas frecuencias de conmutación. El contacto inductivo funciona sin contacto físico y por lo tanto queda libre de desgaste. Sus elementos esenciales son el cabezal de control con la electrónica completamente encapsulada acoplada a la aguja y la estructura mecánica con la banderita metálica impulsada por la aguja del manómetro. Si la bandera se sumerge en el cabezal de control, su campo eléctrico aumenta. El cambio de corriente resultante es la señal de entrada para el amplificador de conmutación del ECU.

 

Contacto electrónico 

Los contactos electrónicos pueden conmutar directamente pequeñas tensiones y corrientes, por lo que son especialmente adecuados para PLCs y aplicaciones similares. Básicamente se trata de un contacto inductivo con amplificador de conmutación integrado (etapa de transistor PNP/NPN). Por lo tanto, se puede prescindir de una unidad de control. Al igual que con el contacto inductivo, el proceso de conmutación de este interruptor se basa en la interacción del cabezal de control y la banderíta metálica móvil. Por lo tanto, los contactos electrónicos se caracterizan también por su funcionamiento sin desgaste y por una larga vida útil. Sin embargo, no son adecuados para su uso en áreas peligrosas.

 

 

 


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